Contextualización

La investigación será realizada en la comunidad de la cuenca del río Jucó en Orosí de Cartago. Esta es una comunidad rural que se encuentra entre una montaña y el río Jucó. De tradición agrícola, a primera vista se percibe gran tranquilidad, tanto en su estructura como en su gente. Escalante y otros describen minuciosamente el estado actual de la agricultura en el lugar. (Escalante et al., 2006: 66)

En el momento de la recolección de la información, solamente cerca de 25 familias en Jucó (…), mantienen fincas o pequeñas parcelas. De ese total, alrededor de 15 conservan como principal fuente de ingresos la actividad agrícola. El promedio de extensión de las propiedades ronda entre los 7000 y 10000 m2. La mayoría de los terrenos, se reservan al café, como cultivo principal. También se encuentran –en segundo plano- cultivos de yuca, ñampí, tiquisque, chayote, ayote, tomate, frijol, culantro, guineo, guineo, aguacate, así como árboles frutales entre los que destacan cítricos (naranja y limón), banano, plátano y guayaba. La mayoría de los cultivos son para el consumo familiar y no para la venta, salvo algunos casos esporádicos.

Por su condición de alto riesgo a los desastres naturales, desde sus inicios, sus pobladores se han mantenido siempre en estado de alerta. Cualquier incongruencia, por ejemplo un aguacero fuerte de cinco minutos, es considerado una alerta amarilla. Este estado de alerta constate es el causante de diversos problemas psico-sociales que van en aumento sin ser notados por las familias que habitan el lugar. Esto contribuye a su intranquilidad.
Para alertar a la población se gestionó con la Comisión Nacional de Emergencias una alarma, (ésta debe sonar solamente en caso de peligro eminente, pues su sonido es bastante impresionante para las personas), que se encarga de dar aviso a los pobladores. De esta manera, se espera que tengan tiempo de abandonar sus hogares y buscar refugiarse en lugares seguros.
Veintitrés familias deben irse del lugar porque viven muy cerca del río, el cual representa uno de los factores de riesgo. Las familias que han emigrado, se han trasladado a Río Macho, donde se ubican las propiedades del ICE. A manera de ilustración, Escalante y otros documentan el inicio de la nueva toma de conciencia frente al desastre entre los habitantes de Jucó. (2006: 70)

(…) la primera situación de emergencia importante en Calle Jucó ocurrió en el mes de junio del 2003. La comunidad fue afectada por un deslizamiento que dejó incomunicadas a algunas familias, debido a la destrucción del puente de la Quebrada Granados (…)

María Estela Monterrosa, como corresponsal del diario Al Día, reconstruye parte de la problemática que vivía la comunidad en el 2004.
La cantidad de material que se está desprendiendo en Quebrada Granados, hace prever que el proceso será muy largo. La zona es de riesgo, porque 19 familias que debían ser reubicadas, todavía viven en medio del peligro, comentó Hernán Siles, del Comité Local de Emergencias y miembro de la Asociación de Desarrollo. (…) Lo mismo ocurre con cinco familias del Alto Loaiza, que regresaron a sus casas porque no pudieron encontrar solución de vivienda y cesaron las ayudas para el pago del alquiler, añadió. (…) Siles alegó que las medidas de prevención en Jucó permitirían a los afectados responder a tiempo en caso de emergencia, pero la solución definitiva es que salgan de ahí. (…) Uno de los principales obstáculos para la reubicación, fue el hecho de que la mayoría de afectados deseaba seguir en Orosí. El único proyecto de vivienda que se propuso para comprar los lotes necesarios fue Orokay, el cual ha tenido dificultades con la Municipalidad de Paraíso.

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