Justificación

“La Comisión de Emergencias de Jucó de Orosí declaró estado de alerta en la zona debido a los deslizamientos de tierra en el cerro Grande, producto de las intensas lluvias del fin de semana. Así lo confirmó el alcalde de Cartago, y presidente de la Comisión, Carlos Góngora.
‘Estamos preocupados por las fuertes lluvias que han originado los derrumbes, tanto porque pueden dañar el acueducto cómo también por la situación de peligro de los vecinos que se mantienen en la zona’, agregó.
Los torrenciales aguaceros del sábado provocaron que el cauce de la quebrada Granados se saliera y que las casas cercanas quedaran inundadas. Los derrumbes continuaron anoche, por lo que geólogos de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) inspeccionaron la montaña para evaluar la situación” (LA NACION, lunes 31 de octubre de 2006).
Como se evidencia en la noticia anterior, así como en muchas de corte similar, en los últimos años, la comunidad de Jucó de Orosí ha venido sufriendo de repetidas situaciones de riesgo desde su fundación. Trayendo una serie de repercusiones a sus habitantes que han derivado en una irrupción en su cotidianidad que ha llevado subsecuentemente a un cambio en las percepciones de los mismos y las mismas hacia su comunidad.
Según lo exponen Sanabria y Chavarría a partir del trabajo realizado en el 2007
“En la comunidad se percibe cierto ambiente de temor e intranquilidad en algunas personas, situación de la cual nos percatamos a la hora de conversar con la gente, cuando nos decían “yo por mi si me voy, pero no tengo dinero para hacerlo”, otros nos decían de una manera bastante pesimista “diay, nací aquí” a como también nos encontramos con otras personas que tiene vínculos muy estrechos con la comunidad porque esta se ha convertido en parte de su vida. Estos representando los motivos más fuertes, para la permanencia en el lugar” (Chavarría, 2007: 34).
Ante lo anterior nos resulto de sumo interés retomar “la percepción” como uno de los aspectos poco estudiados con respecto a esta comunidad, donde los estudios, dado el contexto, se han concentrado en investigaciones de carácter geológico, dejando un vació en relación al impacto psico-social que se ha dado en las y los habitantes de la localidad. En este sentido, partiendo de la anterior investigación elaborada por Sanabria y Chavarría, la cual tuvo como objeto determinar los motivos por los que, pese al riesgo de desastre natural, algunos y algunas habitantes de la comunidad de Jucó de Cartago no abandonan el lugar; se pretende en el presente estudio captar la percepción de las niñas y niños de la localidad.
Ahora bien, la razón de centrar el análisis en la población infantil, se debe no sólo al hecho de que su misma edad los hace una población más vulnerables a las situaciones que se desarrollan a su alrededor sino que en suma, como bien lo señala la directora de la Escuela de Jucó, ninguno de los trabajos anteriormente realizados tomaron en cuenta a esta población: “pero todos estos trabajos pasan de largo a la escuela y todos se olvidan de los más pequeños” (Niña Rosa).
De esta forma el presente trabajo pretende ser una aproximación a la realidad que vive Jucó vista desde la infancia. Así, a partir de este, y sumándole posteriores estudios que habrán de realizarse en la localidad, se establece como finalidad última la construcción de una propuesta que de algunos recursos para mejorar las condiciones de vida de las y los habitantes de Jucó, sin excluir, claro esta, a las y los niños.

Unless otherwise stated, the content of this page is licensed under Creative Commons Attribution-ShareAlike 3.0 License